Fausto es una identidad que se construye desde el trazo manuscrito: un logotipo cursivo, cálido e imperfecto, que funciona como firma. Ese gesto se acompaña de un patrón jaspeado en tinta entre marmolado y corteza de pan que aporta textura artesanal a bolsas, papel manteca y cajas, sin perder sobriedad. La paleta se mantiene en el terreno del kraft, el blanco y los marrones profundos, dejando que el verde del local dialogue con la madera clara y el mobiliario simple del espacio. En soportes como la remera, el logotipo se despega del resto del sistema y respira solo, ganando protagonismo como pieza de merchandising. El resultado es una marca que se siente hecha a mano, cercana y con oficio, coherente entre el packaging, la fachada y el universo gráfico que la rodea.
Año
2026
Categoria
Identidad de marca
Rubro
Panadería












